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Contrarrestan los síntomas del Parkinson con clases de taichi

Dados sus beneficios comprobados, aconsejan practicarlo lo más precozmente posible

Aunque parezca extraño, los movimientos lentos, pausados y coordinados de una disciplina física china milenaria como el taichi son ideales para las personas con Parkinson. Es más, es tanta la relajación que generan que, poco a poco, la sesión logra que empiece a desvanecerse uno de los síntomas más conocidos de la enfermedad, el temblor.

“La práctica del taichi en personas con Parkinson es muy novedosa, como lo son otras terapias secundarias de rehabilitación (tango o yoga). En este caso, deben concentrarse para poder hacer movimientos lentos y muy medidos, que mejoran la elongación y la coordinación, y les permiten contrarrestar los síntomas clásicos de la enfermedad, que son la rigidez, el temblor o los movimientos involuntarios (disquinesias)”, explicó la doctora Cecilia Peralta, del Grupo de Movimientos Anormales y Parkinson de la Sociedad Neurológica Argentina (SNA).

Y así ocurrió con más de 50 pacientes en una sesión de taichi durante una reunión organizada por un programa de la SNA que promueve el ejercicio supervisado en personas que conviven con este mal, que afecta las neuronas de una zona del cerebro conocida como sustancia nigra y que controlan los movimientos musculares. Por eso, las personas con Parkinson van perdiendo la expresividad en la cara, mueven la mano más lentamente, escriben con una letra más chica o caminan arrastrando los pies.

“Como van perdiendo ciertos reflejos posturales y de equilibrio, todas las terapias físicas que estimulen la reeducación de la postura y el equilibrio, como el taichi, van a dar buen resultado sólo si se las realiza de manera sostenida, es decir semanal o diariamente -comentó el doctor Diego Bauso, del mismo grupo de trabajo-. Y a veces hasta complementan muy bien el tratamiento farmacológico.”

Es que, según coincidieron Peralta, Bauso y la doctora Nélida Garretto, que impulsan el Programa Parkinson en Movimiento, es común que los pacientes piensen que pueden hacer mucho menos de lo que en realidad pueden. “Este tipo de ejercicios en ambientes controlados les permiten desarrollar ciertas capacidades que tienen latentes”, agregó Bauso.

Eso sí, la constancia es la clave: “Cuando dejan de hacer el ejercicio, el beneficio se pierde -indicó el experto-. Si son constantes, los beneficios son claros”. La lista incluye la mejoría del control postural, que es lo que más afecta la enfermedad en las etapas moderadas o avanzadas y predispone a las caídas. Poder recuperar el equilibrio y la orientación es otro efecto positivo, según escalas de evaluación motora.

De hecho, esos resultados cambiaron la práctica médica. “Cuando enviamos a los pacientes a realizar la rehabilitación física tradicional, es alta la deserción -observó Garretto-. Con el taichi, como con el tango, vemos que eso no ocurre y que hasta estimulan el intercambio social.”

Pero eso no es todo. “Antes, indicábamos la rehabilitación en los casos más avanzados de la enfermedad. Ahora, lo hacemos lo antes posible”, dijo Peralta. Es que, como precisó Bauso, comenzar a hacer estos ejercicios en la etapa inicial del Parkinson “mejora su evolución”.

Diez minutos diarios

Durante casi una hora, la voz pausada y suave del instructor dirigió los movimientos lentos con los que más de 50 personas hicieron distinas figuras corporales en uno de los salones del Círculo Oficiales de Mar. Al final, el instructor les aconsejó: “Repitan estos ejercicios en casa, 10 minutos a la mañana. Con un poquito todos los días, al mes van a andar mejor”.

Eleodoro, de 68 años, que convive con el Parkinson desde hace 6 años y nunca dejó de trabajar en la panadería, terminó la sesión relajado y sin temblor visible en las manos. “Me alivia -dijo-. Tenemos poca estabilidad, pero acá no nos caímos, así que vale la pena probarlo, ¿no…?”

Para Elena Marcos, de 58 años y vecina de Lincoln, fue toda una novedad. “No lo conocía, y eso que pruebo todo lo que puedo. Estoy empezando a perder el equilibrio y acá no lo noté. Da agilidad y sensación de serenidad, que es lo que necesitamos para estar bien.”

El taichi no aumenta la frecuencia cardíaca ni el temblor natural del cuerpo, explicó Garretto. “Como el temblor en el Parkinson está muy relacionado con la ansiedad y la tensión emocional, es un síntoma que mejora. Los pacientes aplican técnicas de relajación en cualquier momento”, finalizó.

Fabiola Czubaj – lanacion.com.ar

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Insomnio y ansiedad, signos de Parkinson

Written by parkinson on May 10th, 2011 in Parkinson.

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Insomnio y ansiedad, signos de Parkinson

Los síntomas no motores son poco conocidos.

La Sociedad Neurológica Argentina promovió este año la difusión del Parkinson, cuyo diagnóstico precoz y tratamiento temprano son clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La patología es la segunda enfermedad neurológica crónica más común entre adultos después del Alzheimer. Se estima que su prevalencia mundial es de 1 a 2% en personas mayores de 65 años.

A pesar de que el Parkinson está asociado a síntomas motores (temblor, rigidez, movimientos lentos, desequilibrio y pérdida de expresión facial); también tiene signos no motores como depresión, dolores, pérdida del conocimiento y problemas para dormir. En muchos casos son el primer signo de la enfermedad, mucho antes de la aparición de los síntomas clásicos.

El Parkinson es una patología crónica que afecta gradualmente los músculos y la capacidad de movimiento y la calidad de vida.

Según investigaciones recientes, la depresión, los trastornos del sueño, la disminución del olfato o la constipación pueden anteceder por años al diagnóstico del Parkinson. Cuanto más precoz sea la consulta del paciente y la intervención del neurólogo, menor será el impacto de la enfermedad sobre la calidad de vida y el aislamiento social.

La Sociedad Neurológica Argentina empleó el registro nacional sobre la enfermedad de Parkinson (que representa el 53% de la población nacional) para realizar un estudio sobre cómo los síntomas no motores afectan a los enfermos. Sobre un total de 415 pacientes, identificados entre 2009 y 2011, la mayoría de ellos había comenzado con la enfermedad a edades habituales, es decir entre los 55 y 65 años (48%), un grupo menor antes de los 55 (34%), y otro menor aún, luego de los 70 años (18%).

La importancia y la necesidad de una difusión sobre los síntomas de la enfermedad y sobre cuáles pueden ser sus indicadores tempranos permitirán realizar un diagnóstico precoz y demorar su evolución, manteniendo la calidad de vida en el largo plazo y evitando el aislamiento social de los afectados.

lagaceta.com.ar

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El 10% de los casos de Parkinson son de inicio temprano, según la Sociedad Española de Neurología

MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

La incidencia de la enfermedad de Parkinson (EP) en gente cada vez más joven ha aumentado en los últimos años y, concretamente, uno de cada diez casos son de inicio temprano. Así lo asegura la Sociedad Española de Neurología (SEN), que ha alertado de que “se ha generalizado la imagen de una persona mayor con temblor”, pese a que este síntoma “no es el único indicador de la enfermedad ni es exclusiva para personas de edad avanzada”.

Con motivo del Día Internacional del Parkinson que se celebra el próximo lunes, la coordinadora del grupo de estudio de Trastornos de Movimiento de la SEN, la doctora Rosario Luquin, ha afirmado que “los enfermos de Parkinson padecen además de temblor otros síntomas como la torpeza, la lentitud o la pérdida de equilibrio, así como bloqueos, no solo físicos si no a la hora de expresarse”.

Además, ha añadido que “más de la mitad de los pacientes de Parkinson sufren apatía, ansiedad o depresión que pueden aparecer antes de que lo hagan los síntomas motores característicos de la enfermedad o durante el curso evolutivo de la misma”. “Es importante saber reconocerlos porque mejoran con un tratamiento específico”, ha subrayado.

europapress.es

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Relacionan los medicamentos para el parkinsonismo con problemas conductuales en un estudio

La hipersexualidad, la adicción a las apuestas y los atracones de comida se notaron con el uso de agonistas de la dopamina

MARTES, 29 de marzo (HealthDay News/HolaDoctor) — Un estudio reciente asegura que los medicamentos para la enfermedad de Parkinson conocidos como agonistas de la dopamina parecen causar problemas con el control de los impulsos en casi la cuarta parte de los pacientes.

Investigaciones anteriores han relacionado los agonistas de la dopamina, entre los que se encuentran Mirapex (pamipexole) y Requip (ropinirole) con trastornos del control de los impulsos, como adicción al juego e hipersexualidad, así como con conductas compulsivas, como atracones de comida, gastar dinero en exceso y uso excesivo de computadoras.

En el estudio los investigadores de la Clínica Mayo analizaron los registros de pacientes de enfermedad de Parkinson durante dos años.

“Hallamos que, durante ese períodos de dos años, hasta el 22 por ciento de los pacientes experimentaron el inicio de un trastorno del control de los impulsos”, señaló en un comunicado de prensa de la Clínica Mayo el Dr. Anhar Hassan, investigador líder y miembro del equipo de neurología.

Los investigadores hallaron que, cuanto mayor fuera la dosis del agonista de la dopamina, más probabilidades habría de que un paciente desarrolle un trastorno del control de los impulsos.

“Uno de cada cuatro pacientes que tomaba una dosis terapéutica media del medicamento tenía un trastorno del control de los impulsos. Para los pacientes que tomaban más medicamento, la proporción ya era de uno a tres”, aseguró Hassan.

El estudio fue publicado en línea reciente en la revista Parkinsonism and Related Disorders.

Los pacientes que tomaban agonistas de la dopamina y sus familias necesitan tener en cuenta cambios conductuales, según Hassan. Reducir la dosis o suspender el medicamento usualmente resuelve los problemas conductuales en cuestión de unos días hasta un mes.

healthfinder.gov

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Las bayas pueden ofrecer una dulce protección contra la enfermedad de Parkinson

Un estudio halla que son ricas en un antioxidante que parece proteger a hombres y mujeres de esta enfermedad

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

DOMINGO, 13 de febrero (HealthDay News/HolaDoctor) — Un estudio reciente sugiere que las personas que comen alimentos ricos en antioxidantes conocidos como flavonoides, sobre todo bayas, podrían estarse protegiendo contra el desarrollo de la enfermedad de Parkinson.

Además de las bayas, los flavonoides también se encuentran en varios alimentos como manzanas, chocolate y frutas cítricas. Según los investigadores, estos compuestos se han promocionado como agentes protectores contra algunas enfermedades por su efecto antioxidante.

Sin embargo, no todos los flavonoides son iguales. Sólo los conocidos como antocianinas, que se encuentran en las bayas y otras frutas y verduras de color rojo o púrpura, protegieron tanto a hombres como a mujeres, según los resultados de este estudio, que fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

“Aunque aún es demasiado pronto para decir que comer bayas puede reducir el riesgo de la enfermedad de Parkinson, varios estudios anteriores han informado sobre los beneficios de las bayas, como por ejemplo la reducción del riesgo de hipertensión”, apuntó el investigador principal, el Dr. Xiang Gao, profesor de medicina en la Facultad de medicina de Harvard. “Así que es bueno, al menos no causa ningún daño, si comemos dos o tres tazas de bayas a la semana”, señaló.

“Si combinamos todos los flavonoides individuales en conjunto, el consumo total de flavonoides también se relaciona con un riesgo significativamente menor de la enfermedad de Parkinson en hombres, pero no en mujeres”, apuntó Gao. Únicamente las antocianinas parecían proteger en ambos sexos.

Se tiene previsto presentar los resultados del estudio en abril en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Neurología en Honolulu.

Para el estudio, el equipo de Gao recopiló datos sobre más de 49,000 hombres que formaron parte del Estudio de seguimiento a profesionales de salud y más de 80,000 mujeres del Estudio de salud de las enfermeras.

Los participantes llenaron cuestionarios detallados sobre sus dietas. Con esa información, los investigadores calcularon la cantidad de flavonoides que consumían. Además, también estudiaron el consumo de té, bayas, manzanas, vino tinto, naranjas y jugo de naranja.

Durante los 22 años de seguimiento, 805 personas desarrollaron la enfermedad de Parkinson. Entre los hombres, aquellos que consumían más flavonoides eran 40 por ciento menos propensos a desarrollar la enfermedad neurodegenerativa en comparación con los hombres que consumieron la menor cantidad de flavonoides, encontraron los investigadores.

Sin embargo, entre las mujeres no hubo ninguna relación entre el consumo total de flavonoides y el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson, apuntó el grupo de Gao.

Sin embargo, el subconjunto de flavonoides conocido como antocianinas, que se encuentran en las bayas, se asoció a un menor riesgo de la enfermedad Parkinson tanto en las mujeres como en los hombres.

“Si nuestras observaciones se confirman, las antocianinas, o las bayas, podrían ser un agente neuroprotector potencial contra el riesgo de enfermedad de Parkinson”, apuntó Gao.

Al comentar sobre el estudio, el Dr. Carlos Singer, experto en Parkinson y profesor de neurología de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami, señaló que “es probable que tenga que ver con un efecto antioxidante”.

“Muchos de los mecanismos de la enfermedad de Parkinson se reducen a la forma que las células nerviosas manejan el estrés oxidativo”, apuntó. “Muchos de los mecanismos que se están estudiando en la enfermedad de Parkinson tienen que ver con cómo hacer que las células trabajen mejor en términos del estrés oxidativo”.

Los flavonoides podrían mejorar la capacidad de las células nerviosas para manejar el estrés oxidativo, apuntó Singer.

Este estudio muestra una relación entre los flavonoides y un menor riesgo de la enfermedad de Parkinson, pero no una relación de causa y efecto, señaló.

Aunque se desconoce la causa de la enfermedad de Parkinson, parece tener tanto un componente genético como ambiental, apuntó Singer.

Si alguien tiene una predisposición genética para la enfermedad y también está expuesto a un desencadenante ambiental, la diferencia entre desarrollar la enfermedad de Parkinson o no podría depender potencialmente de la cantidad de flavonoides en la dieta, especuló.

healthfinder.gov

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Disminución de olfato y depresión, síntomas de Parkinson: especialista

La especialista Mayela Rodríguez Violante, indicó que los pacientes con enfermedad de Parkinson se deprimen más que el resto de la población debido al estigma social y, por otro, a que conforme progresa este padecimiento no sólo hay alteraciones en una sustancia cerebral llamada dopamina, sino en otras relacionadas con la depresión, ansiedad y sueño, como la serotonina y noradrenalina.

Se ha encontrado que las personas que tienen la enfermedad de Parkinson pueden tener no sólo problemas de control del movimiento, sino disminución del sentido del olfato, alteraciones del sueño y gastrointestinales, además de depresión, afirmó la doctora Mayela Rodríguez Violante.

La jefa del Laboratorio Clínico de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” detalló que de acuerdo con una investigación clínica sobre esta enfermedad, la detección de estos síntomas y no sólo del movimiento, permitiría un diagnóstico oportuno, ya que por lo general los pacientes solicitan atención médica cuando tienen problemas motores.

Indicó que los pacientes con enfermedad de Parkinson se deprimen más que el resto de la población debido al estigma social y, por otro, a que conforme progresa este padecimiento no sólo hay alteraciones en una sustancia cerebral llamada dopamina, sino en otras relacionadas con la depresión, ansiedad y sueño, como la serotonina y noradrenalina.

Hizo hincapié en que este padecimiento afecta no sólo la movilidad, sino también produce alteraciones del olfato, gastrointestinales, genitourinarias y depresión, síntomas que más impacto negativo tienen en la calidad de vida del paciente, por lo que deben ser analizados y atendidos también por el médico tratante.

En un comunicado de la Secretaría de Salud federal, la especialista puntualizó que 75 por ciento de los pacientes inician con dolor en codos y hombros, que los lleva a cirugías ortopédicas innecesarias y al retraso de entre dos y cuatro años de detección de la enfermedad.

Una persona puede sospechar que tiene Parkinson si además de los síntomas antes mencionados, la mano le tiembla por momentos en estado de reposo, cuando camina no realiza el braceo habitual, tiene rigidez, realiza sus actividades de forma lenta, las letras se ven más pequeñas y se le dificulta entenderlas.

En la actualidad, se cuenta con nuevos medicamentos y tratamientos quirúrgicos que permiten una mejor calidad de vida al lograr que no se interrumpa el tratamiento y liberen continuamente la sustancia que ayuda al cerebro a su mejor funcionamiento.

Estos nuevos tratamientos logran una estimulación continua, una mejor respuesta e incluso algunos retrasan el avance de la enfermedad.

Asimismo, dijo la especialista, se cuenta con cirugía de estimulación cerebral profunda que consiste en colocar un aparato parecido al marcapasos y dos electrodos en diferentes zonas cerebrales, con lo cual se logran revertir algunos de los síntomas, con un efecto similar al de los medicamentos.

Se realiza en quirófano y con el paciente despierto para ir analizando los efectos. En algunos reduce hasta 80 por ciento el uso de medicamentos y en otros los sustituye por completo, con su consecuente mejoría en la calidad de vida.

Precisó que el tipo de tratamiento que se suministra depende del tiempo de evolución de la enfermedad y la edad del paciente, de tal forma que cuando son menores de 60 años y que se detectan al inicio de la enfermedad, se les administran dopaminérgicos o inhibidores.

Conforme la enfermedad avanza y ocasiona complicaciones motoras que requieran más medicamentos para su control, se someten a cirugía, siempre y cuando cumplan determinados requisitos para la estimulación.

La falta de atención lleva a la persona a sufrir discapacidad, caídas continuas, dependencia para la realización de sus actividades cotidianas y después de 15 a 20 años de evolución, deterioro cognitivo y alucinaciones visuales.

Afecta a uno por ciento de la población mayor de 60 años, no se puede prevenir ni curar pero sí retrasar su evolución con medicamentos.

La mayor frecuencia es entre los 45 y 60 años y del total de pacientes afectados, hay dos hombres por una mujer. En el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, el Parkinson es la tercera causa de consulta, después de la epilepsia y cefalea.

radioformula.com.mx

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No hallan conexión familiar entre el Parkinson y el melanoma

Written by parkinson on November 26th, 2010 in Parkinson.


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No hallan conexión familiar entre el Parkinson y el melanoma

Por Amy Norton

Algunos estudios habían sugerido que las familias afectadas por melanoma tendrían también una tasa más alta que el promedio de padecer Parkinson, pero un nuevo estudio no reveló evidencias de esa relación.

Eso, según los autores, no significa que exista un nexo genético. Pero sugiere que esa relación no tendría efectos muy importantes.

El melanoma es el cáncer de piel menos frecuente, pero más grave. A veces, es hereditario y las personas con dos o más familiares con melanoma tienen riesgo aumentado de desarrollarlo.

En el 2009, un estudio sobre más de 150.000 adultos de Estados Unidos halló que los familiares en primer grado (padres, hermanos e hijos) de pacientes con melanoma tenían el doble de riesgo de que se les diagnosticara Parkinson que las personas sin esa herencia.

En otro estudio, los mismos autores hallaron que un gen llamado MC1R, una forma asociada con el cabello pelirrojo y un aumento del riesgo de desarrollar melanoma, también estaba relacionado con un aumento de la probabilidad de desarrollar Parkinson.

Eso coincide con estudios previos en Estados Unidos, el Reino Unido y Dinamarca que habían demostrado que las personas con Parkinson registran una alta tasa de melanoma. Pero el nuevo estudio, publicado en la revista Epidemiology, cuestiona una relación genética.

Con datos del sistema de registros poblacionales de Dinamarca, el equipo identificó a 4.626 personas nacidas después de 1954 y con diagnóstico de melanoma de aparición temprana (50 años o menos).

Luego, identificó los casos de melanoma y Parkinson en 15.877 padres y hermanos de esos pacientes.

Y observó que, entre 1977 y el 2008, 54 familiares habían estado internados debido al Parkinson, algo más que las 48 hospitalizaciones esperadas en la población general.

Además, ninguno de los hermanos de los pacientes con melanoma había estado internado por Parkinson, aunque se hubiese esperado encontrar 1,3 casos.

En cambio, los familiares de los pacientes con melanoma sí tuvieron un mayor riesgo que lo normal de desarrollar melanoma: se diagnosticó en 135 padres y hermanos (a cualquier edad) entre 1955 y el 2007, mucho más que los 59 casos esperados.

El equipo no halló una superposición entre las 54 familias con una familiar con Parkinson y las 135 con un familiar con melanoma diagnosticado.

Juntos, los resultados sugieren que “las personas con antecedentes familiares de melanoma maligno estarían predispuestas a desarrollarlo, no así al Parkinson”, dijo a Reuters Health el autor principal, Jorgen H. Olsen, de la Sociedad Danesa de Cáncer, en Copenhague.

“Esto respaldaría la idea de que la relación entre melanoma y Parkinson en una misma persona no es genética”, finalizó Olsen.

FUENTE: Epidemiology, online 27 de octubre del 2010

http://www.publico.es/

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